En pleno siglo XXI, cuando los drones vuelan y hasta la tostadora tiene conexión a internet (aunque nadie sepa por qué), la magia de lo femenino también ha decidido evolucionar. Ya no se trata de un par de zapatos https://ihannazikm227957.jts-blog.com/33138049/ser-mujer-es-un-arte-brillar-un-derecho